La Comisión Europea ha publicado este lunes una guía de directrices destinada a aclarar las condiciones de precios mínimos de importación que deberán cumplir los fabricantes de vehículos eléctricos establecidos en China si quieren evitar los aranceles que la Unión Europea aplica a estos automóviles desde hace más de un año.
Desde Bruselas insisten en que el documento no implica un acuerdo ni la retirada de los gravámenes actuales. “Se trata de una guía de directrices, nada más que eso”, subrayó el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, quien recalcó que los canales de diálogo con las autoridades chinas siguen abiertos, pero que los aranceles continúan en vigor.
Qué exige Bruselas para aceptar un precio mínimo
El documento detalla los elementos que debe incluir cualquier oferta de compromiso de precio mínimo que presenten los fabricantes ante la Comisión. Entre ellos figuran aspectos como:
- el precio mínimo de importación,
- los canales de venta,
- la compensación cruzada,
- y las futuras inversiones en la Unión Europea.
Cada propuesta será analizada de forma individual, bajo los mismos criterios legales, y evaluada por los servicios comunitarios de manera “objetiva y justa”, siguiendo el principio de no discriminación y en conformidad con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En todo caso, las directrices dejan claro que el precio mínimo deberá eliminar los efectos perjudiciales de los subsidios que Pekín concede a los fabricantes de vehículos eléctricos, ayudas que Bruselas considera ilegales tanto desde el punto de vista europeo como de la OMC.
Precios diferenciados por modelo y configuración
Uno de los puntos clave del documento es que no habrá un precio mínimo único. Dada la amplia variedad de modelos y configuraciones, la Comisión exige precios mínimos específicos para cada modelo y cada versión, al considerar que estas diferencias influyen de forma significativa en los precios finales de venta.
Este enfoque refuerza la complejidad técnica de cualquier acuerdo y anticipa negociaciones caso por caso con los fabricantes interesados en acogerse a este mecanismo.
Reacción de China: diálogo, pero sin acuerdo cerrado
Desde Pekín, el Ministerio de Comercio de China ha valorado la publicación de las directrices como un “progreso” que refleja “el espíritu de diálogo y los resultados de las consultas” entre China y la Unión Europea.
El Gobierno chino sostiene que este paso demuestra la capacidad y voluntad de ambas partes para resolver sus diferencias mediante el diálogo, dentro del marco de la OMC, y para preservar la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro del sector automovilístico a escala global.
Aranceles de hasta el 35,3% siguen activos
La UE activó en otoño de 2024 aranceles permanentes de hasta el 35,3% sobre los vehículos eléctricos chinos, en respuesta a los subsidios estatales concedidos por Pekín. Estos gravámenes se suman al arancel del 10% ya existente para el automóvil.
En su momento, Bruselas dejó abierta la posibilidad de suspender los aranceles si se alcanzaba un acuerdo que garantizara una competencia justa, un escenario que, por ahora, sigue sin concretarse.
Con la publicación de estas directrices, la Comisión Europea delimita el terreno técnico y jurídico de las negociaciones, al tiempo que mantiene la presión comercial sobre un sector clave para la transición energética y el equilibrio industrial en Europa.


